Escribir una petición clara en una sola frase
Un entregable, un lector, un objetivo, datos y una forma: la frase única que basta para la mayoría de las peticiones a la IA, con un ejemplo completo.
El tesorero de un club de bádminton quiere recordar a los socios que no han pagado su cuota. Escribe: «Escribe un correo para la cuota». La IA responde con un mensaje amable que anuncia la apertura de las inscripciones, cuando había que reclamar dinero a gente que ya juega todos los martes. No ha hecho nada mal: su petición podía significar diez cosas, y ha elegido una.
Antes de lanzarte a un prompt de veinte líneas, intenta escribir tu petición en una sola frase que contenga todo lo esencial. Es un buen ejercicio y, para muchas tareas del día a día, también es suficiente.
Las cinco piezas de la frase
Una petición clara responde a cinco puntos, en cualquier orden:
| Pieza | Qué fija | En el ejemplo del club |
|---|---|---|
| El entregable | Lo que quieres recibir | un correo de recordatorio |
| El lector | Para quién, con qué relación | los socios que no han pagado |
| El objetivo | Lo que debe hacer el lector después de leer | pagar antes de una fecha |
| Los datos | Lo que la IA no puede adivinar | 85 €, transferencia, fecha límite |
| La forma | Longitud y tono | 80 palabras, cercano |
Puestas una detrás de otra, quedan así:
Escribe un correo de recordatorio para los socios de nuestro club de bádminton que todavía no han pagado su cuota de 85 €, para que paguen por transferencia antes del 15 de noviembre, en un tono cercano de compañero de equipo y con un máximo de 80 palabras.
La frase es larga, pero se lee de una tirada y casi no deja decisiones a la máquina. Compárala con «Escribe un correo para la cuota»: el entregable está, todo lo demás falta.
La prueba del desconocido
Relee tu frase imaginando que llega a alguien que no te conoce y que nunca ha oído hablar de tu club. ¿Puede escribir el correo sin volver a preguntarte? Si tiene que decirte «¿para quién?» o «¿cuánto?», la respuesta falta en tu frase, y es exactamente lo que la IA tendrá que inventar.
Los dos olvidos más frecuentes son el objetivo y los datos. Se piensa en el entregable y en la forma porque son fáciles de nombrar, y se olvida decir qué debe hacer el lector después.
Cuando una frase ya no basta
La fórmula se sostiene mientras la tarea sea sencilla. Se rompe en tres casos:
- tienes reglas largas que respetar, como una guía de estilo o una lista de palabras prohibidas;
- trabajas a partir de un documento que la IA debe leer, y que se pega debajo de la frase;
- el resultado debe tener siempre la misma estructura, porque lo vas a usar veinte veces.
En esos casos, conserva tu frase como primera línea y añade debajo el resto, ordenado en bloques. La anatomía de un buen prompt detalla esos bloques. Para decidir qué datos merecen un sitio, la prueba del contexto útil te ahorrará tiempo.
Los defectos que se repiten
Una frase clara todavía puede fallar el tiro. Esto es lo que se cuela más a menudo:
- Dos peticiones escondidas. «Escribe un correo y propón un calendario» son dos trabajos. Sepáralos.
- Un adjetivo en lugar de un dato. «Un correo eficaz» no dice nada. «Un correo que quepa en una pantalla de móvil» se puede comprobar.
- Un objetivo que no es una acción. «Para informar» es débil. «Para que respondan sí o no antes del viernes» es preciso.
La mayoría de estos puntos aparecen también en nuestros errores de principiante, con sus correcciones.
Para probar ahora mismo
Retoma la última petición que enviaste a una IA y subraya las cinco piezas. Las que no encuentres son las que le faltaban. Reescribe la frase con ellas, envíala en una conversación nueva y compara.